lunes, 24 de febrero de 2025

Introducción

¡Bienvenidos, viajeros del tiempo!

Hoy nos guía una mujer de realeza, sabiduría y elegancia infinita: Bárbara de Braganza, reina del siglo XVIII, amante del arte, la música y —según cuentan— de los misterios que aún flotan entre las piedras de la Catedral de Badajoz.

Ella, desde su retrato de nuestro instituto, nos mira con una ceja alzada y parece decir:

“Queridos exploradores,

la fe no tiene por qué ser aburrida.”

Así que, inspirados por Bárbara de Braganza, nos lanzamos a una misión divina, artística y un poco disparatada, para descubrir los secretos mejor guardados de la Catedral de Badajoz.

Dicen que la Catedral no es una simple iglesia, sino un castillo disfrazado de templo, que su torre es una atalaya vigilante del pasado, y que entre sus muros se esconden historias de santos, obispos… y alguna que otra sorpresa más moderna.

Hay quien asegura que su campanario tiene poderes ocultos, que si escuchas con atención oirás ecos de oraciones del siglo XIII, y que su obispo momificado sigue observando a los que bostezan en misa.

Otros rumores hablan de vidrieras que cambian de color, de ángeles que se mueven cuando nadie los mira, y de una inscripción secreta dedicada a una misteriosa mujer portuguesa que alguna vez visitó estas tierras: sí, Bárbara de Braganza.

Pero… ¿qué hay de verdad en todo esto?

¿Es la Catedral un templo, un castillo o una cápsula del tiempo?

Solo hay una forma de descubrirlo: ponerse el modo “Explorador bárbaro” y lanzarse a las misiones más surrealistas, sabias y divertidas del universo eclesiástico.

Prepárate para descifrar símbolos, diseñar tu propia catedral del futuro, crear tu emoji sagrado y escribir tu oración secreta, como haría la mismísima Bárbara, con humor, estilo y mucha fe.

Así que…
Afina tu mente, prepara tu lápiz y abre el alma, porque comienza:

 ¡La WebQuest más surrealista y regia del mundo cristiano!

Por orden de Bárbara de Braganza: 

que la sabiduría y la risa sean patrimonio de la clase de Religión.